Miguel Tirado Rasso

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Candidatos incómodos

In Partidos Políticos, Sospechosismo, Temas Centrales on 17 febrero, 2016 at 12:29 pm

Algo que debería de ser elemental, se ha convertido en un verdadero rompecabezas para algunos partidos políticos que no encuentran la manera de salir librados de una de sus más importantes  responsabilidades.

Supondríamos que los partidos con larga trayectoria política, identificación ideológica, buen posicionamiento a nivel nacional y experiencia en el quehacer público, no tendrían problemas para seleccionar y postular a sus candidatos a puestos de elección popular y, sin embargo, esto se les está convirtiendo en algo, cada vez, más complicado, por las sorpresas desagradables que, tarde o temprano, salen a relucir dadas las malas mañas, los pasos torcidos y las poco recomendables compañías de algunos de los personajes propuestos para esos cargos.

Lo menos que se podría esperar de estas organizaciones políticas es su compromiso para postular a sus mejores elementos, hombres o mujeres, tal y como los promueven y presentan en las campañas para convencer al electorado de apoyarlos con su voto. Pero ahora resulta que los partidos, bueno, al menos, algunos de ellos, pretenden deslindarse de toda responsabilidad en los casos en que sus candidatos seleccionados resulten verdaderos pájaros de cuenta, no obstante que ellos mismos hayan sido quienes los escogieron, los postularon y los promovieron.

Hace unos días, a los líderes del PAN, Ricardo Anaya, y del PRD, Agustín Basave, se les hizo fácil endosarle a la Procuraduría General de la República (PGR) y a la Comisión Bicameral de Seguridad Nacional, la responsabilidad sobre el comportamiento de sus candidatos, al entregarle las listas de los aspirantes que proponen para contender en el próximo proceso electoral y pedirles que les informen “cualquier indicio de vínculos con el crimen organizado por parte de cualquier candidato…” como si ellos no supieran a quienes postulan o no tuvieran la obligación de conocer a quién le están dando su aval para cargos de alta responsabilidad.

Y es que los escándalos por la postulación de personajes vinculados con el crimen organizado, tanto por parte del partido del Sol Azteca, recordamos los casos del alcalde de Iguala, José Luis Abarca y del diputado que se esfumó, Leonel Godoy, como del  partido blanquiazul, con la diputada sinaloense, Lucero Sánchez, sin duda lastimaron la imagen de sus institutos, y ni que decir de la torpe y muy lenta reacción de sus dirigencias, cuando las evidencias advertían, con fundadas sospechas, un mal comportamiento de sus abanderados.

Resulta muy cómoda la postura de estos dirigentes al trasladar a otras instancias federales, una responsabilidad que a ellos les corresponde. Habría que preguntarles si no sería más sencillo, antes de seleccionar a sus candidatos, consultar a sus cuadros locales, pedirles información  sobre la trayectoria y comportamiento de los aspirantes, para saber qué tan confiables, capaces y recomendables son. Está claro, que sus presidentes distritales, sus comités municipales, sus delegados y demás miembros de la estructura partidista seguramente saben quién es quién en su localidad, por lo que serían los más indicados para proporcionar esta información.

Pero esto, que suena razonable y recomendable, no lo aplican porque no va con su estrategia de ganar a como dé lugar. Hay dos motivaciones que explican la ligereza en la postulación de sus candidatos: su obsesión por derrotar al partido en el poder y su desesperación por obtener posiciones políticas. Así que, no importa quiénes sean los candidatos ni sus antecedentes, si son competitivos y con ellos pueden ganar la contienda, y si en el camino resultan con vínculos delincuenciales, no importa, pues la responsabilidad no será de ellos, sino del Gobierno Federal por no habérselos informado antes.

Por supuesto que la respuesta de la PGR, a esta tramposa petición, fue negativa, señalándoles que entre sus atribuciones no se encuentra la de verificar los antecedentes, ni algún otro requisito de elegibilidad,  de los candidatos a puestos de elección popular. Así que a estos dirigentes, les convendría ser más meticulosos en la selección de sus aspirantes a cargos de elección popular y, sobre todo, preocuparse por evitar la postulación de candidatos incómodos. Más escándalos de esta naturaleza agudizará un sospechosismo que ya de por sí pesa sobre sus partidos.

Febrero 11 de 2016

 

 

 

A sanciones intimidatorias, mordidas de miedo

In Gobierno, Temas Centrales on 17 febrero, 2016 at 12:27 pm

La semana pasada, un amigo me comentaba el infierno por el que había atravesado al cometer un error en la circulación de una avenida que lo llevó a un carril exclusivo para transporte público, en donde casualmente, estaba estacionada una patrulla de tránsito.

Como era de suponer, un agente lo detuvo para infraccionarlo, explicándole la violación cometida y las sanciones correspondientes, establecidas en el nuevo Reglamento de Tránsito: una multa equivalente a $2500.00, tres puntos de penalización en la licencia para conducir y remisión del vehículo al depósito. Habría que señalar que, con una malsana intención, el agente exageró en el monto de la multa, ya que en el citado reglamento la máxima sanción por esa infracción es de $2,098.50.

Luego de explicarle la trascendencia de la pérdida de puntos y las incomodidades de ir al “corralón”, este “compresivo” servidor público,  se prestó a facilitarle las cosas al conductor ofreciéndole reconsiderar lo relativo a los puntos de penalización y el arrastre al depósito, no así lo de la multa, que sin embargo, y para no hacerle perder más tiempo, si le entregaba el importe, “él se ofrecía a pagarla, en su nombre, cuando concluyera su turno.” Así de simple y descarada la extorsión y la cotización de las mordidas.

Yo estoy convencido de la necesidad de poner orden en el tránsito de esta gran ciudad capital. La circulación diaria y caótica de más de 5 millones de vehículos requiere de una regulación adecuada y congruente a esta realidad, cuyo objetivo fundamental sea reducir el número de lesiones y muertes por accidentes de tránsito, además de facilitar la movilidad.

Pero también está claro que en esta ciudad hay un grave problema de falta de cultura vial, por un lado, y de altísima corrupción, por el otro. Dos realidades que habría que tomar en cuenta para poder enfrentar el problema, porque las buenas intenciones y los mejores propósitos, inevitablemente acabarán estrellándose ante esas dos realidades. El nuevo Reglamento de Tránsito fue concebido bajo la premisa de que cuanto más gravosas e incómodas sean las sanciones, más pronto y mejor aprenderán los malos conductores.

Y quizás, esa teoría que semeja a la de la letra con sangre entra, pudiera llegar a funcionar en el aprendizaje de la educación vial. Sino es por las buenas, aunque sea por las malas, así que más vale que nos vayamos educando. Pero es necesario apuntar, que si bien este reglamento está atacando, con temibles sanciones, uno de los aspectos del problema, sin duda, el principal, ha ignorado el otro problema, que no es menor, el del factor humano y sus debilidades, personificado en los responsables de aplicar el reglamento.

Y es que, según entiendo, el nuevo reglamento está basado en el concepto “Visión Cero” creado en Suecia, en donde supongo la corrupción es excepcional, por lo que seguramente los resultados han de haber sido muy exitosos. Pero sucede que, desafortunadamente, en nuestra capital el fenómeno de la corrupción está muy lejos de ser excepcional, así que “Visión Cero” tendría que haberse adaptado a nuestra circunstancia, pues las sanciones intimidatorias están siendo canjeadas por mordidas de miedo. Como en el caso que me comentaron.

Algo tendrán que hacer las autoridades sobre este reglamento que, con la imposición de sanciones exageradas como la remisión al corralón por “circular o detenerse en áreas restringidas” (Art. 11, lll) o “…cambiar de cuerpo de circulación en la misma vía cuando (se) prohíban esos movimientos” (Art. 11,X, d), dan oportunidad a los malos servidores públicos para que hagan de las suyas y boicoteen, con su corrupción, cualquier intento por mejorar las condiciones de convivencia de los capitalinos.

Este reglamento ha sido muy cuestionado, por los montos de las sanciones, por los elevados incentivos para la aplicación de las multas, por los términos ventajosos del contrato de concesión del servicio de foto multas, por mostrar una intención más recaudatoria que preventiva, ante las altas metas establecidas para la aplicación de infracciones, por la falta de vías claras para que los ciudadanos puedan inconformarse ante posibles errores o arbitrariedades de las foto multas.

En fin, muchas dudas que deberán motivar a los legisladores y autoridades de esta nueva entidad, Ciudad de México, a llevar a cabo una revisión a fondo para que podamos contar con un reglamento a la altura de nuestras necesidades y sin tantas opacidades.

 

 

Por cierto, conviene que sepan en dónde cometió la infracción este amigo, pues es una zona en la que no está muy clara la señalización. En donde termina la calle de Pennsylvania, en la colonia Nápoles, para llegar a la Ciudad de los Deportes (Estadio Azul y Plaza de Toros México), hay una glorieta hacia la avenida Insurgentes que es exclusiva para la circulación de autobuses.

Febrero 4 de 2016

 

Alianzas como tabla de salvación

In Partidos Políticos, Temas Centrales on 17 febrero, 2016 at 12:24 pm

Las alianzas políticas no deben sorprender a nadie. Constituyen un recurso legal, válido, conveniente y, las más de las veces, necesario para poder contender con mayores posibilidades de éxito, en un escenario de difícil competencia, porque, a fin de cuentas, la decisión de participar en alianza estaría fundada en la necesidad de fortalecer la posición para lograr un objetivo: alcanzar el poder.

Una alianza supondría el pacto entre grupos o partidos con ideas afines, pues de lo contrario, la falta de coincidencia complicaría la posibilidad de compartir el éxito del resultado, sobre todo en los casos de coaliciones electorales o para gobernar. Esto, claro está, bajo la ortodoxia de la teoría política que, ciertamente, no es lo que nos encontramos en el día a día de la práctica política a la mexicana.

En efecto, el pragmatismo, por llamar de alguna manera a lo que en realidad no son más que acciones desesperadas, recursos extremos  para evitar una debacle, ha llevado a formar coaliciones, como las del partido de la Revolución Democrática (PRD) con Acción Nacional (PAN) que alguien calificó de contra natura, porque estos institutos abanderan posiciones ideológicas opuestas, verdaderamente incompatibles, como son la regulación del aborto y la de la mariguana, el matrimonio entre personas del mismo género, la voluntad anticipada, la educación laica, por mencionar algunas.

Dos partidos, pues, ubicados en los extremos opuestos de la doctrina política, identificados como de derecha (PAN) y de izquierda (PRD) en base a una posición ideológica por cuyos principios lucharon sus fundadores para ampliar y enriquecer la oferta política, que ahora están dispuestos a revisar, como si los ideales que sirven de plataforma a sus partidos fueran susceptibles de negociación.

Lo anterior, al menos, es el caso del partido del Sol Azteca, cuyo líder, Agustín Basave, aprendió rápidamente las prácticas tribales de sobrevivencia y resultó más pragmático que teórico, a pesar de su formación académica.

El presidente del PRD encontró un desastre de partido, fracturado, desgastado y en riesgo de extinción, o casi. Las pugnas por el control del instituto, la amenaza seductora de Morena, los resultados decepcionantes de la elección federal pasada, la proximidad de una intensa jornada electoral y la inminencia de otra gran derrota electoral, lo tienen abrumado, sin tiempo para una reconversión del Sol Azteca, por otro lado, urgente y necesaria.

Así que, ante semejante panorama, Basave optó por una salida práctica para evitar el naufragio: buscar alianzas, pero con quien le garantice una sobrevivencia, al menos, decorosa, aunque éste sea su contraparte ideológica. Solo así podríamos entender que el líder del PRD, que no perredista, declare que, a fin de concretar una alianza con el PAN, está dispuesto a dejar de lado temas que han caracterizado la lucha de reivindicaciones de ese partido y a las que el blanquiazul se opone. Es el fin que justifica los medios. El privilegio de la negociación sobre todo.

No deja de llamar la atención, que el presidente del partido amarillo plantee como el objetivo de estas alianzas evitar que gane el PRI, más que buscar el triunfo. La diferencia está en que él sabe que las posibilidades de que el PRD alcance un triunfo, en alguna de las próximas doce elecciones para gobernador, son muy remotas y que, si bien, en alianza con el PAN pueden derrotar al PRI, los más probable es que sea Acción Nacional el verdadero ganador y el PRD se conforme con mantener su registro, pues a la hora de gobernar esa comparsa no participa, como ha sucedido históricamente en otras alianzas exitosas como las de Oaxaca, Puebla, Sinaloa, recientemente, y otras anteriores como en Chiapas, Tlaxcala y Nayarit.

Para cubrir el expediente, Basave declaró que el mandato que tiene es el de buscar alianzas con otros grupos de izquierda, nunca con el PRI y por excepción con otros partidos, y aquí es en donde entra Acción Nacional. La realidad es que su margen de acción con los otros partidos de izquierda es mínimo. El Partido del Trabajo está para que le ayuden no para ayudar, así que ha encontrado en el PRI una pequeña rendija que pretende aprovechar. Morena no quiere saber nada del PRD y Movimiento Ciudadano sigue deshojando margaritas, y se da a querer, además de que no lo convence el PRD.

Total que Basave está viendo, en las alianzas con el PAN, la tabla de salvación de su partido. A ver cómo resulta su estrategia, porque para colmo, el fuego amigo le está bombardeando sus coaliciones.

Enero 28 de 2016

 

 

 

 

Colima, PRI 1-0

In Partidos Políticos, Procesos Electorales, Temas Centrales on 17 febrero, 2016 at 12:20 pm

El domingo pasado arrancaron los procesos electorales del año con la elección extraordinaria para gobernador de Colima. De nueva cuenta se enfrentaron los mismos candidatos del PRI (en coalición con los partidos Verde Ecologista, Nueva Alianza y del Trabajo), Ignacio Peralta, y del PAN, Jorge Luis Preciado, que contendieran en la elección ordinaria del 7 de junio del año pasado y que fuera anulada por el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) el 22 de octubre pasado por irregularidades en el proceso. Concretamente, una intervención ilegal del gobierno estatal en favor del candidato priista, más parecida a una acción perversa de fuego amigo que a un torpe y burdo intento de ayudar al abanderado tricolor.

Y con los mismos contendientes, además de otros de relleno postulados por los partidos de la Revolución Democrática, Movimiento Ciudadano, Morena y Encuentro Social, cuya suma de votos con dificultad llegó al 15 por ciento de la votación total, el resultado volvió a favorecer al candidato del Revolucionario Institucional, con una votación casi igual a la obtenida en el proceso anulado.

En efecto, si en junio pasado Ignacio Peralta obtuvo 119,437 votos (42.72%), en esta ocasión recibió 118,772 (42.5%), de acuerdo a las primeras cifras proporcionadas por la autoridad electoral. Por su parte, Jorge Luis Preciado habría perdido poco más de 10 mil votos respecto de los resultados de su primera participación, pues mientras en la elección anulada alcanzó 118,934 (39.03%), ahora se quedó en 108,604 (39.2%). Y esos 10 mil votos que le faltaron, fueron, precisamente, la diferencia por la que le ganó el candidato tricolor.

Un proceso con incidentes que a nadie sorprendió, porque el robo, quema de boletas y casillas violentadas, principalmente en Tecomán y Manzanillo, resultaron poco comparado con la guerra de lodo que caracterizó la campaña de ambos candidatos, en la que se dijeron de todo y se acusaron de lo peor. Cero programas, planes o propuestas, sólo descalificaciones, en una estrategia cuyo objetivo se centró en mostrar lo peor del contrario para convencer al electorado, no por quién votar, sino por quién no hacerlo, ejercicio en el que, por lo visto, Ignacio Peralta resultó más eficiente.

Qué difícil resulta para nuestros políticos reconocer su derrota. No hay manera de que el perdedor acepte el triunfo del contrario, simple y llanamente, porque siempre alegará anomalías y a éstas atribuirá su derrota. No hay mérito en el opositor, solo trampas y artimañas.

Un ejemplo: Jorge Luis Preciado, decidió no impugnar el triunfo del Ignacio Peralta, pero eso sí, no lo dejó ir limpio, pues, según él , el proceso estuvo lleno de inconsistencias importantes y con elementos para anular la elección, ya que enfrentó una elección de estado, con intervención del Gobierno Federal, de los secretarios de Estado y de la estructura policial, con uso de recursos públicos para la compra de votos y una estrategia que, mediante el factor miedo y temor, disminuyó la participación de la sociedad, alegaría como queja.

Esto es, según lo declarado por el candidato panista, aunque tenía elementos de sobra para reclamar una vez más la anulación, en esta ocasión se las perdonó.  La realidad es que, muy a su pesar, tuvo que aceptar lo que simplemente sucedió, que el voto no lo favoreció.

Concluyó una elección más para gobernador de Colima, comicios que han resultado ser muy accidentados en esta entidad. Y es que, en menos de 15 años se han anulado dos elecciones para gobernador y celebrado tres procesos electorales extraordinarios. Además, en diez años han fallecido, un gobernador en funciones, en un accidente aéreo, no aclarado, en 2005 y un ex gobernador, asesinado al año de concluir su mandato en 2010. Un tercer ex gobernador sobrevivió a un atentado criminal el año pasado y un sobrino suyo, sospechoso de ser el autor intelectual del crimen del ex gobernador, fue asesinado en los primeros días de este año. Vaya racha que esperemos ya termine.

Enero 21 de 2016

El Chapo o una oportunidad de reivindicación

In Temas Centrales on 17 febrero, 2016 at 12:17 pm

La captura de Joaquín Guzmán Loera, El Chapo, le dio la vuelta al mundo en cuestión de segundos, a través de los portales de los diarios más importantes de la prensa internacional. Le Monde (Francia), Der Spiegel (Alemania), Washington Post (EUA), La Nación (Argentina), El Mercurio (Chile), La Tribune de Geneve (Suiza), O Globo (Brasil), El País (España), Il Corriere della Sera (Italia), De Telegraaf (Holanda), por mencionar algunos, la destacaron como noticia principal.

Y es que, no es para menos, el Chapo que, por confesión propia dice ser el mayor distribuidor de droga a nivel mundial, “¡yo distribuyo más heroína, metanfetaminas, cocaína y mariguana que nadie en el mundo! ¡Tengo una flota de submarinos, aviones, camiones y barcos!”, comentaría en una entrevista al actor norteamericano Sean Penn, adquirió fama internacional por sus espectaculares fugas (2) de cárceles de máxima seguridad, convirtiéndose en el narcotraficante  más buscado del mundo.

Y si bien, su fuga queda como una afrenta difícil de borrar, que demanda una transparente averiguación que permita aplicar las sanciones correspondientes a quienes resulten responsables de su huida, esto no debe ser pretexto para restarle importancia a su captura ni escatimar el reconocimiento a la labor de inteligencia desarrollada por las autoridades para lograr su detención.

Porque resulta que los amantes de las teorías de la conspiración y aquéllos que de todo quieren sacar raja política, se han dedicado a lanzar toda clase de rumores para desestimar y desvirtuar el operativo, y que mejor herramienta para hacerlo que las redes sociales. Que si fue una cortina de humo para desviar la atención de la devaluación del peso frente al dólar y de la caída del precio del petróleo, que todo fue un montaje, que el Chapo nunca se fugó y ahora lo apareció el gobierno para mejorar la imagen del Presidente.

Y quienes no caen en esos absurdos, buscan minimizar el hecho afirmando que la detención del capo no significa mucho. Que capturaron al Chapo, pero no son capaces de encontrar a los 43  estudiantes desaparecidos de Ayotzinapa. Que “están haciendo mucho jolgorio y publicidad”.  Pero, por lo visto, y de acuerdo a lo publicado por la prensa extranjera, la captura no fue algo menor y queda claro que su importancia trascendió las fronteras del país.

Queda pendiente el tema de su extradición, que según declaraciones oficiales, es un proceso ya iniciado. No soy de los convencidos que piensa que lo mejor para el país es que lo entreguen lo antes posible a la justicia norteamericana, para evitar que otra fuga imperdonable ponga, una vez más, en evidencia al gobierno actual. Este argumento resulta inaceptable y vergonzoso para cualquier gobierno.

Habría que reconsiderar el tema y asumir con responsabilidad la tarea de asegurar el encierro de este capo en las cárceles mexicanas como una muestra de la fuerza del Estado Mexicano y como recordatorio permanente del reto y la importancia del combate a la corrupción. Porque si no es con la enmienda a estos descalabros, si no aprovechamos estas oportunidades, nos estamos resignando a ser débiles, incapaces e irresponsables de enfrentar grandes retos.

 

Una última reflexión. La detención del Chapo confirma lo que se comenta en los ámbitos policiacos sobre estos personajes. No importa que tan poderoso sea el capo, tarde o temprano su carrera delictiva resulta truncada por la mano de la justicia, ya sea a través de su captura o su muerte violenta. Dato interesante para quienes los ven como figuras aspiracionales o gustan hacer apología del narco.

Enero 14 de 2016

Desafío criminal

In Temas Centrales on 17 febrero, 2016 at 12:11 pm

El asesinato de la alcaldesa de Temixco, Morelos, Gisela Mota, ocurrido al día siguiente de su toma de posesión, el sábado pasado, constituye, sin duda, un desafío de parte del crimen organizado. Según declaraciones del propio gobernador del estado, Graco Ramírez, las primeras investigaciones apuntan hacia el grupo delincuencial Los Rojos, el mismo que tanto se mencionó en las averiguaciones por la desaparición de los 43 estudiantes de la normal de Ayotzinapa, por su rivalidad con los Guerreros Unidos, presuntos autores del crimen de los normalistas que, según se ve, continúan con sus actividades ilícitas, sin mayor preocupación.

Tras esta acción criminal, el gobernador decidió imponer, por decreto, el esquema policiaco de Mando Único en 15 municipios del estado (Cuernavaca, Temixco, Jojutla, Zacatepec, Emiliano Zapata, Ayala, Ocuituco, Xochitepec, Huitzilac, Jiutepec, Tlayacapan, Temoac, Jantetelco, Tepalcingo y Tlaquiltenango). Aquéllos, en los que no se había convenido este esquema porque los alcaldes no lo aceptaban. Las razones del rechazo, no son muy claras y si da lugar a suspicacias, pues se trata de municipios que registran los índices de mayor violencia, como es el caso de la capital del estado.

La ciudad de la eterna primavera, es de llamar la atención. Su flamante presidente municipal, Cuauhtémoc Blanco, seguramente no tenía idea de la responsabilidad que habría de asumir con el cargo y, mucho menos, conocimiento sobre la grave crisis de seguridad por la que atraviesa Cuernavaca. Quienes lo convencieron para que aceptara su candidatura, por ahí se mencionan razones de muchos pesos para que lo hiciera, se cuidaron en no informarle la parte no tan atractiva del puesto como es el tema de la criminalidad que padece la ciudad, y que tanto preocupa a la población y que ha afectado al turismo de ese lugar.

Pero el ex futbolista es rijoso, y mal aconsejado lanza amenazas a quien se le ponga en el camino, así sea el mismísimo gobernador, pues alega que no va a permitir la imposición del Mando Único, “porque tiene el apoyo del pueblo”. Cabe señalar que  Cuauhtémoc no da argumentos para su rechazo ni tampoco señala cuál será la estrategia que habrá de seguir para enfrentar el grave problema de  seguridad.

Por lo pronto, ya declaró que hace responsable, al gobernador, de lo que le pueda pasar a él o a su gente cercana, lo que permitiría sospechar que entre las razones para no aceptar el Mando Único, podrían estar las amenazas del crimen organizado que, por supuesto, están en contra de este esquema policial, pues les dificulta la infiltración en los mandos de seguridad, y los sobornos y complicidades para cometer sus fechorías con impunidad.

Sólo para que tengamos conocimiento de que tan grave es el problema de seguridad en esta entidad, algunos datos.

De acuerdo al estudio Ranking de la Violencia en Municipios y Entidades Federativas (2014)  (Consejo Ciudadano para la Seguridad Pública y la Justicia Penal, AC), el estado de Morelos registra el más alto índice de violencia con respecto a los 31 estados de la República. Esta entidad ocupa el primer lugar, a nivel nacional, en el delito de extorsión y es segundo lugar en los delitos de secuestro (el primero es Tamaulipas), violación (Quintana Roo está adelante) y robo con violencia (Tabasco es el primer lugar).

Además, y de esto valdría la pena que se enterara el ex futbolista, el de Cuernavaca, a nivel municipal, resulta ser el más violento del país, le siguen Acapulco y Chilpancingo.

Para el 68 por ciento de los morelenses, la inseguridad es el tema más preocupante, le siguen la corrupción de las autoridades y el desempleo. (Encuesta Nacional de Victimización y Percepción sobre Seguridad Pública 2015. INEGI).

Ante estos datos, y después del asesinato de la alcaldesa, lo que procedería es tener conciencia de la difícil situación en que se encuentra el estado, buscar la mejor fórmula para enfrentar al crimen organizado y procurar acuerdos entre autoridades municipales y estatales con este propósito, en lugar de andar con balandronadas más propias de un jugador llanero, que de un funcionario de representación popular.

Enero 7 de 2016

Religión y política

In Temas Centrales on 17 febrero, 2016 at 11:52 am

Tras las experiencias históricas que viviera nuestro país, la sabiduría y prudencia recomendó separar los asuntos de la Iglesia y del Estado, y mantenerlos así para la eternidad, de ser posible. Las intromisiones de una y otro, en temas que no correspondían a su competencia, se convirtieron siempre en conflictos de difícil y lenta solución, por los intereses en juego, que no necesariamente tenían que ver con las creencias religiosas. Y es que, la tentación por el poder terrenal ha sido una histórica debilidad de algunos religiosos.

Muchas vidas costó lograr que sus ámbitos quedaran definidos, apartados y respetados y, por lo pronto, en nuestro país se logró una sana convivencia, entre ambas instituciones, con una definida y determinante separación legal, que, eso sí, en la práctica y con el tiempo se ha estrechado. A fin de cuentas, el pueblo mexicano es religioso: 82.7 porciento se declara católico, 9.9 reconoce profesar una religión diferente y sólo 4.7 por ciento no siguen una religión (INEGI 2010). Realidad que el gobierno no ignora. De ahí la tolerancia de la que, en ocasiones, se abusa.

No hay duda sobre la definición que, en esta materia, hizo el constituyente y que quedó plasmada en nuestra Carta Magna. Somos una República laica (art.40), en la que se respeta “el derecho a la libertad de…religión y a tener o adoptar, en su caso,” la que se desee (art. 24).

Y, así como ampara derechos, también establece límites. En el art.130, establece la separación del Estado y las iglesias; prohíbe a “los ministros asociarse con fines políticos y realizar proselitismo a favor o en contra de candidato, partido o asociación política alguna”; además de prohibir “estrictamente la formación de toda clase de agrupaciones políticas cuyo título tenga alguna palabra o indicación cualquiera que la relacione con alguna confesión religiosa”.

Pero sucede que, en nuestra tolerante realidad política, existe un partido, Encuentro Social (PES), de nuevo registro (2014) que, como resultado de su participación electoral en junio de este año, cuenta ahora con una bancada de 8 diputados federales, entre los cuales está su fundador, Hugo Erik Flores Cervantes, quien al parecer no conoce o no le preocupan mucho los ordenamientos constitucionales a que hemos hecho referencia y que establecen prohibiciones muy claras.

En días pasados, en la Cámara de Diputados, al inaugurar del Foro Tolerancia y Religión, el dirigente de este partido equivocó el discurso al confundir la tribuna del recinto legislativo con un púlpito. “Queremos líderes temerosos de Dios que puedan entender los  principios bíblicos para que la sociedad tenga cimientos más sólidos y más sanos”. Fue parte del mensaje de este legislador. Además de señalar como un  error haber sacado el nombre de Dios de la vida política de México, “pues la única manera de traer convicción y valores a la gente que toma decisiones en este país, es teniendo respeto hacia Dios”.

Pero ese no ha sido el único ejemplo en el que el diputado Flores Cervantes muestra su desprecio por los ordenamientos constitucionales. Circuló por ahí un correo electrónico que  envió a pastores y líderes protestantes evangélicos, durante la campaña electoral del 7 de junio pasado, solicitándoles su apoyo para un candidato de su partido a diputado federal.

A continuación la transcripción de una parte del texto de este correo:

“A pastores y hermanos en Cristo Jesús: Como está escrito por Nuestro Señor Jesucristo, la Luz se debe oponer a la oscuridad (Juan 12.46), aunque no estamos involucrados con la política, asumimos la responsabilidad de orar por nuestros gobernantes y apoyar a aquellos que tienen en su vida principios bíblicos…”

“En esta ocasión en oración y pidiendo a Dios su voluntad como El que quita y pone reyes (Daniel 2.21), solicitamos que podamos apoyar el deseo del corazón de nuestro hermano en Cristo, Claudio Carrillo Ramos, candidato del Partido Encuentro Social a diputado federal por el distrito 17…”.

“Desde ya apreciamos sus oraciones por el hermano Claudio y la perfecta voluntad de Dios en su vida, el Señor, pueda guiar las decisiones que vayamos a tomar en Cuajimalpa y Álvaro Obregón.”

Sin comentarios.

Habría que preguntarle a este diputado qué compromiso supuso que adquiría cuando asumió el cargo y protestó cumplir con la Constitución. Porque, por lo visto, no le quedó claro cómo está el tema de la separación de la política y las creencias religiosas, y esa confusión lleva a malas interpretaciones. No estaría por demás que, respetando el fuero de que gozan los legisladores, alguien lo orientara sobre el laicismo y la necesidad de la observancia de la ley, en beneficio de la libertad de creencias.

Ya de sancionar a su partido, mejor ni hablamos.

Diciembre 10 de 2015

 

 

Elecciones 2016 (3)

In Temas Centrales on 17 febrero, 2016 at 11:50 am

Los partidos políticos de mayor peso específico, PRI, PAN, PRD y Morena, se preparan para las batallas electorales de la segunda mitad del sexenio y, al efecto, recientemente y en coincidencia de fechas, sesionaron sus cúpulas de máxima autoridad para alcanzar los acuerdos para la renovación de sus dirigencias, ajuste de estructuras, reforma de estatutos y planteamiento de estrategias.

El sábado 21 de noviembre, durante la celebración de la XXXV Sesión Extraordinaria de su Consejo Político Nacional, el PRI anunció la apertura a las candidaturas externas a quienes simpaticen con sus principios ideológicos y cuando su nivel de popularidad, fama pública y prestigio sea superior al de los militantes del partido. Una noticia que no deja de llamar la atención, al señalar una estrategia que, al menos, de manera expresa, antes no se había planteado en ese instituto político.

Y quizás no ha de haber resultado muy popular esta declaración, entre ciertos sectores del tricolor, pero el desgaste de la política y sus protagonistas, y muchos males y defectos no corregidos en ese campo, además de la formalización de las candidaturas ciudadanas, obligan a los partidos a reflexionar, a hacer adecuaciones en las estrategias y a buscar los mejores personajes para su postulación, si se quiere ser competitivos.  “Unidad y cohesión en lo interno y apertura y flexibilidad hacia afuera son las premisas,” a decir del dirigente priista, Manlio Fabio Beltrones.

El tricolor también definió su política de alianzas para los comicios de 2016. En este tema no hubo novedades, porque el PRI continuará sus alianzas únicamente con los partidos Verde Ecologista y Nueva Alianza, como lo ha venido haciendo.

El PAN, por su parte, reformó sus estatutos. Formalizó, a nivel estatutario, el Sistema Anticorrupción, un tema que últimamente le ha dado muchos dolores de cabeza a su partido, ante el desempeño poco escrupuloso de algunos de sus miembros distinguidos y la impunidad con que se han manejado. Se propuso, además, la creación de órganos dedicados a la rendición de cuentas y se hicieron adecuaciones para que una comisión pueda aplicar sanciones a quienes incurran en actos de corrupción. También abordaron el tema de equidad de género, para lograr una auténtica paridad 50-50, para que la mitad de los espacios en todos los órganos colegiados de decisión del partido, sean ocupados por mujeres.

Atrás quedaron las protestas y reclamos que caracterizaron a la Asamblea panista anterior, la de agosto de hace dos años, cuyas reformas motivaron el enfrentamiento entre distintos grupos al grado de tener que suspender la sesión ante la amenaza de violencia. En la Asamblea de hace unos días, todo fue cordialidad en un ambiente de unidad, que seguramente dejó satisfecho a su presidente Ricardo Anaya. Tal vez, éste haya sido el mejor mensaje para los panistas. Indispensable, ahora, para los planes a futuro.

En el PRD se aprobó la nueva integración de su Comité Ejecutivo Nacional. Para sorpresa de muchos, sólo menos de una hora le llevó este trámite. Ni gritos ni sombrerazos. Todos de acuerdo en una votación a mano alzada, lo que sería la buena noticia para su flamante dirigente, Agustín Basave, pues conocemos otras experiencias del pasado en las que la constante era el enfrentamiento, la descalificación, las denuncias y las agresiones. La no tan buena noticia para su líder sería la repartición de cuotas y cuates llevada cabo entre las diferentes tribus y la obstinación de alguno que otro por mantenerse en el CEN, solo cambiando de posición. Pero al menos, se logró una sesión tersa, que ya cuenta.

Finalmente, Morena y su nuevo presidente. Aquí no hubo sorpresas. En el ll Congreso Nacional Ordinario de este partido, se presentó una única postulación, la de su fundador, líder moral y propietario, Andrés Manuel López Obrador, para ocupar la presidencia de su Comité Ejecutivo Nacional. Al no haber más contendientes se le eligió “por aclamación y por votación”, por supuesto.

¿En qué cambian los cosas para este partido con la renovación de su dirigencia? Pues, en nada. Todo seguirá igual, porque es el partido de un solo hombre. Él es su ideólogo, su programa, su proyecto, su propuesta y, por supuesto, su candidato. La presidencia que asumió es por tres años, que excede el tiempo que la ejercerá, porque seguramente, en dos años más, y para estas fechas, ya la habrá dejado para voltear a ver la candidatura de su obsesión.

Mientras tanto, el cargo le servirá para continuar su campaña, a lo largo y ancho del país, a través de giras en su doble papel, el formal, como dirigente de Morena y, el informal, como candidato presidencial, pues no pierde oportunidad de expresar sus aspiraciones en cualquier momento y lugar.

Diciembre 6 de 2016

 

Elecciones 2016 (2)

In Temas Centrales on 17 febrero, 2016 at 11:49 am

Los preparativos para la jornada electoral de 2016, avanzan. Las alianzas aparecen como una estrategia conveniente y necesaria para la competitividad. En esto hay una coincidencia casi total entre los dirigentes de los partidos políticos, al menos, así lo han hecho público los presidentes de las tres principales fuerzas políticas, PRI, PAN y PRD.

El dirigente del blanquiazul, Ricardo Anaya, dice analizar una alianza electoral con el PRD que tendría como objetivo ganar en los “estados en donde históricamente siempre ha gobernado un mismo partido,” y menciona a Veracruz, Tamaulipas y Durango, como las entidades en donde ve posibilidades de una coalición con la izquierda.

Hay que recordar que una alianza similar los llevó a ganar las gubernaturas de Puebla, Sinaloa y Oaxaca, entidades que también tendrán elecciones el año que entra y, en donde, quizás, podrían intentar repetir la experiencia, aunque ciertamente las circunstancias no son las mismas y, tal vez, por eso el dirigente panista se ha cuidado de no hacer comentarios sobre estos casos.

Abiertamente, Agustín Basave, líder del partido del Sol Azteca, ha reconocido que, ante la debilidad en que se encuentra su partido, necesitan formar alianzas para poder alcanzar triunfos. Y manifiesta que buscará aliarse con los grupos de izquierda, en primer lugar, pero también con otros partidos como el PAN, aunque eso sí, aclarando que sólo en casos excepcionales.

La triste realidad de este partido no le deja muchas opciones electorales y, sin embargo, ya surgen voces internas que se oponen a las posibles alianzas con el PAN. El coordinador de los senadores perredistas, Miguel Barbosa ha alzado la voz demandando a su dirigente no permitir una coalición con un partido de derecha, porque desdibuja al Sol Azteca como una fuerza política de izquierda. Aquí, habría que preguntarle al senador, si de verdad cree que su partido sigue siendo esa fuerza política de izquierda que imagina y si su debilitamiento deriva de sus alianzas con la derecha, o más bien, son consecuencia de una larga serie de errores y conflictos internos que no logran superar.

De cualquier manera en el PRD han identificado los estados de  Veracruz, Oaxaca, Hidalgo, Tlaxcala, Zacatecas y Sinaloa, como entidades donde “un amplio frente opositor” podría alzarse con el triunfo en la próximas elecciones de 2016.

Por su parte el PRI, a través de su presidente, Manlio Fabio Beltrones ha reconocido la conveniencia de que su partido vaya en alianza para las elecciones de 2016. Está claro que desde hace unos años su aliado natural es el Partido Verde Ecologista (PVEM) y, en algunos casos, ha ido en alianza con el Partido Nueva Alianza (PANAL). No esperaríamos una sorpresa con algún otro partido, salvo quizás con el Partido Encuentro Social (PES), aunque éste tiene poco que aportar, por lo que de darse, respondería a alguna jugada de tres bandas.

¿Y Morena? Pues su líder moral, Andrés Manuel López Obrador, se ha mantenido renuente a dar respuesta a los llamados de quienes lo buscan para formar un bloque de izquierda, aunque ya en varias ocasiones ha sido más que claro en su rechazo a todos aquéllos que considera parte de la mafia del poder, y en la que incluye lo mismo a grupos de izquierda, que de derecha y del centro.

Él sabe que si lo buscan es porque se sienten débiles y lo necesitan. Ya demostró, en el debut electoral de su partido, que mantiene un buen posicionamiento y que pudo obtener triunfos sin aliados. Su interés no está, entonces, en las alianzas, porque lo que busca es robustecer la militancia de su instituto político a costa de los desprendimientos de otros partidos. Ya después verá qué tanto y con quién le convenga negociar.

Los otros partidos, el Verde, PANAL, PES y Movimiento Ciudadano (MC), necesariamente habrán de participar en alianza con alguno de los partidos grandes. En algún tiempo, el PVEM hizo alianzas con el PAN, aunque ahora no se le ve tan dispuesto a hacerlo. Al menos, no en el caso de las gubernaturas. Nueva Alianza y Encuentro Social estarían abiertos a sumarse con el que los invite y, si es el partido en el poder, mejor.

Movimiento Ciudadano no define con quién irse. Algunas diferencias con Morena parecen haber enfriado la relación entre los dos fundadores de estos partidos. MC se manejó hábilmente en las elecciones de junio pasado, pues más que proponer candidatos buscó sumarse a los personajes que contaban con un posicionamiento sólido, y así se adjudicó buenos triunfos. Sin embargo, su avance es engañoso, pues sigue siendo un partido sin presencia nacional.

Noviembre 26 de 2015

Elecciones 2016 (1)

In Temas Centrales on 17 febrero, 2016 at 11:47 am

Cómo enfrentar el reto que representa la renovación de gubernaturas en doce entidades federativas, casi la mitad del país, es ahora el principal tema de atención de los partidos políticos, al menos de los más grandes, pues una vez concluido el proceso para la renovación de sus dirigencias, de acuerdo a los usos, costumbres y circunstancias de cada quien, el PRI, el PAN y el PRD (Morena la realizará en unos días más), pueden concentrarse en el diseño de sus estrategias y en la elaboración del plan de trabajo para su participación en la jornada electoral del 5 de junio del año próximo, que incluye, además, la elección para diputados locales y ayuntamientos en el estado Baja California.

En 2016, los estados de Aguascalientes, Chihuahua, Durango, Hidalgo, Oaxaca, Quintana Roo, Sinaloa, Tamaulipas, Tlaxcala, Veracruz y Zacatecas celebrarán elecciones para gobernador, diputados locales y presidentes municipales. El estado de Puebla, sólo renovara a su ejecutivo local y, al igual que el caso de Veracruz, elegirá gobernador para un corto período, menos de dos años, para empatar la elección gubernamental con la presidencial de 2018. Además, habrá que anotar aparte la elección extraordinaria para gobernador en el estado de Colima, que se realizará el 17 de enero.

Una activa jornada electoral con un listado nominal de 29 millones de electores, 34.5 por ciento del total nacional, en la que la joya de la corona es Veracruz, por contar con el tercer padrón electoral más elevado del país, 5.6 millones de electores. Siendo todos importantes, también destacan, por el número de electores de su lista nominal, los procesos de Puebla con 4.2 millones, Oaxaca con 2.7 y Chihuahua, Tamaulipas y Baja California con 2.5 millones, cada una.

Actualmente, nueve de estos estados son gobernados por el PRI, uno por el PAN,  Baja California, y tres (Oaxaca, Puebla y Sinaloa), son el resultado de una alianza entre los partidos Acción Nacional, de la Revolución Democrática y Movimiento Ciudadano (MC), fundamentalmente. Alianza que, en la práctica, no pasó de la etapa electoral, ya que, una vez alcanzado el triunfo, quedó en el olvido, sobre todo en los casos de Puebla y Sinaloa, pues no hay registro de que el PRD y MC hubieran sido incluidos en los equipos de gobierno de estas entidades.

Tampoco, en el caso de Oaxaca, queda claro cuáles son los colores que comprometen el desempeño de su actual gobernador. Quizás, el hecho de que los tres gobernadores de estos estados hayan iniciado su carrera política en el PRI, ayude a explicar la exclusión de algunos de los partidos aliancistas en sus programas de gobierno, pues, más que candidatos externos, les habrán resultado extraños y ajenos política e ideológicamente, por lo que, ante la falta de identificación, la alianza se habría diluido.

Cinco de los doce estados que renovarán sus gubernaturas no conocen la alternancia (Durango, Hidalgo, Quintana Roo, Tamaulipas y Veracruz). Estos son el principal objetivo de la oposición, según lo han declarado Ricardo Anaya, presidente del PAN y Agustín Basave, flamante dirigente del PRD, para lo cual han expresado estar dispuestos a todo. Esto es, a aliarse con quien sea necesario para derrotar al enemigo común, que es el partido en el poder.

En este sentido, no veo la utilidad política de formar alianzas para vencer a un oponente, como motivación principal, en lugar de competir para ganar una elección, que no es lo mismo y la diferencia no es menor. Abundan los ejemplos en los que las alianzas PAN-PRD han resultado efectivas para derrotar al PRI (Sinaloa, Oaxaca, Puebla, Chiapas, Tlaxcala, Nayarit, entre otras), pero que han estado lejos de constituir triunfos para algunos de los partidos en alianza, porque si la política es la aspiración a regir asuntos públicos y ejercer el poder, y esto no se obtiene, difícilmente puede considerarse la derrota del oponente como un auténtico triunfo. En todo caso, se tratará de una victoria virtual, útil para estadísticas y curriculum, y nada más.

Pero está claro que PAN, PRD y MC buscarán competir en alianza, ante la dificultad para ganar por sí solos, al menos en el caso de los dos últimos. Ya tuvieron éxito en tres entidades y tal vez piensen repetir la hazaña. Como se ha comentado con anterioridad, las condiciones actuales del PRD lo obligan a buscar socios. Su desventura es directamente proporcional al crecimiento de Morena. Más temprano que tarde se dará la desbandada y poco podrá hacer su nuevo dirigente, Agustín Basave, para evitarlo.

Le entregaron un partido, partido, además de que no está claro cuál sea su margen de maniobra. Perder el control de su partido y quedarse fuera de la jugada, no parecen estar en la agenda de los dirigentes de Nueva Izquierda.

Noviembre 19 de 2015